Hablemos de 13 Reasons Why

Convocatoria: Revista Electrónica ‘Alumni UDL’.
9 febrero, 2018

Mtra. Jimena Gómez

Psicoterapeuta familiar y de pareja, docente e investigadora de la Universidad de Londres.

Desde el momento en que leí la sinopsis de 13 Reasons Why, capturó mi atención, resultaba inquietante encontrar un programa dirigido a adolescentes que se enfocara al suicidio de una de sus protagonistas, así que ver la serie fue mi primera opción para estas vacaciones. Aunque el inicio me pareció un cliché de la juventud estadounidense retratada durante años en el cine y televisión, la verdad me costaba esperar ver el siguiente capítulo. A medida que me adentraba al relato, se volvía interesante y polémico incluso en mi mente. Además debo mencionar que el soundtrack es maravilloso, Joy Division, Chromatics, The Cure, son algunas de las bandas que acompañan la serie.

La producción, está basada en el libro homónimo de Jay Asher publicado en 2007 y es dirigida por la actriz y cantante Selena Gómez. La historia gira en torno al suicidio de Hannah Baker (Katherine Langford) y siete cintas en las que expresa los 13 motivos de su decisión. A través de cada capítulo, se verá como Clay (Dylan Minnette), un compañero de la preparatoria, recordará e imaginará lo que Hannah narra en cada grabación.

Desde su lanzamiento, la serie ha generado diversas opiniones en los medios de comunicación por los temas que expone y la forma en que lo hace: suicidio, violencia escolar (bullying), violencia de género, violencia sexual, conductas de riesgo en adolescentes (consumo de alcohol, drogas, conducir automóviles a alta velocidad, posesión de armas), conformación de familias diversas, uso de redes sociales, entre otros. Justo ayer leía una crítica de la psicóloga australiana Jaelea Skehan, en la cual menciona sus razones para no ver el programa, y hacerlo me llevó a querer expresar los motivos por los que verlo puede representar una buena oportunidad para discutir y analizar algunas problemáticas actuales. Sin embargo, quiero aclarar que estoy de acuerdo en que hay aspectos que se pudieron cuidar más, simplemente esta es otra cara de la moneda:

¿Por qué considero importante hablar de suicidio en una serie de televisión?

El primer acierto que me gustaría resaltar del programa, es que hayan puesto el tema sobre la mesa (como diríamos coloquialmente). Uno de los temores más comunes al hablar de suicidio es pensar que hacerlo puede darle ideas a las personas, incrementando con ello el riesgo de que suceda; aunque por el contrario, hacerlo generalmente provoca un alivio para aquellos que lo han considerado.

¿Por qué es necesario que los protagonistas sean jóvenes de preparatoria?

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2012), el suicidio es una de las principales causas de muerte entre los jóvenes. En 2001 se le consideró como un problema de salud, y entre 2000 y 2013, la tasa de suicidios ha crecido 140 por ciento en México. Lo anterior muestra la urgencia de desarrollar nuevas estrategias de prevención e intervención en nuestro entorno (sistemas de salud, familia, ámbitos educativos).

¿Qué nos dice el uso de “13 razones” para tomar la decisión de suicidarse?

El suicidio es un fenómeno multifactorial. La serie rompe con el mito de que las personas sólo se suicidan por padecer algún trastorno mental (reduciéndolo a causas endógenas), si así fuera, ¿por qué hay personas diagnosticadas con depresión y esquizofrenia que no lo hacen? Reducir la conducta suicida a factores biológicos puede limitar nuestra visión y con ello impedir que nos demos cuenta de las señales que nos mandan los jóvenes que lo han considerando, por ejemplo, comentarios constantes sobre muerte, falta de ganas por hacer lo que normalmente les entusiasmaba, aislamiento, regalar artículos personales, entre otros.

Por último, ¿por qué es digno de análisis que la protagonista sea mujer?

La serie muestra la herencia de nuestra cultura patriarcal, en donde mujeres y hombres nos vemos afectados de diferentes formas. En cada capítulo podemos ver los riesgos a los que está expuesta una mujer, sólo por serlo: prejuicios constantes sobre su cuerpo, apariencia, cantidad de parejas que ha tenido y abusos sexuales; en muchos casos normalizados por el entorno. Piénsenlo, en algún momento dijeron “vamos Hanna, ¿por qué tanto drama?”, probablemente al estar inmersos en esta cultura, estamos invalidando algunas conductas.

En conclusión, a través de esta serie he generado diferentes reflexiones que quisiera resumir con lo siguiente: considero necesario para nuestra sociedad prestar atención a nuestro ambiente, escuchar, ser sensibles ante los problemas de los demás, responsables de lo que hacemos, decimos y callamos. Las personas que han decidido quitarse la vida desean que algo en su entorno sea distinto, pero tienen la impresión de que han intentado todo y nada cambia, pueden presentar una sensación de desesperanza. Mostremos que sí hay más posibilidades para solucionar aquello que para ellos ha dejado de funcionar, y que más de una persona estaría dispuesta a cooperar. Saquemos al suicidio de la lista de temas tabú, hablemos de él para prevenir.

Estamos expuestos a mucha información, pedirles que no vean la serie, seguramente aumentaría su curiosidad por hacerlo. Así que he preferido enfocarme a aquello que podemos rescatar de ella; ante todo, es una invitación a que hablemos de nuestras emociones, a que pidamos apoyo si lo consideramos necesario.

“Estábamos vivos y teníamos que preocuparnos por seguir viviendo”

Referencia:

Haruki Murakami: http://www.nubedefrases.com/search/label/Haruki%20Murakami

Organización Mundial de la Salud (2012). Prevención del suicidio (SUPRE).

Recuperado de: http://www.who.int/mental_health/prevention/suicide/suicideprevent/es/

 

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